
"A mí me gustaría ser como Jackie Chan", ese es el sueño de David Cardozo, de 12 años. Treparse en las paredes, romper tablas de madera con las manos, doblegar a las personas con un toque, dominar las armas y hasta volar, son algunas de las hazañas que aspira a lograr David en un futuro: él lleva dos años dedicado por completo a la práctica del kárate, una disciplina que adora "por ser divertida y muy útil".
"Lo que más me gusta de este deporte es utilizar el boh, que es una vara que se usa como arma para el combate. Es muy fino y sumamente emocionante porque sirve para defenderme", explicó el estudiante de sexto grado, uno de los 20 niños que semanalmente reciben clases de kárate en el Colegio San Lázaro, de Santa Mónica, donde funciona la Academia Venezolana de Artes Marciales Indígenas Extremas (Avamix).
Concentración, disciplina y respeto son las tres cualidades básicas que aprenden estos atletas durante sus entrenamientos, en los que además se instruyen en técnicas como el kata y el combate.
"Vengo dos veces a la semana y me encanta porque aprendo muchas cosas", expresó Yasmín Carretero, de nueve años, quien se tituló campeona en combate del torneo interno celebrado en la academia.
"Gané dando patadas y puños. Pelear me pone nerviosa porque me da miedo que me vayan a pegar duro. En la competencia me pegaron en la cabeza y me puse a llorar, pero el profesor me dijo que no lo hiciera porque había ganado", relató Yasmín.
"Yo también me puse muy nerviosa por la pelea pero el entrenador me dijo que me calmara y que me concentrara para hacerlo bien y así fue. Me calmé y terminé ganando la medalla de bronce. Eso me puso muy feliz", relató Daniela Rujano, de nueve años y estudiante de tercer grado, quien al igual que todos sus compañeros se prepara para cambiar de cinta.
"Ahora soy cinta blanca, pero ya quiero pasar a la amarilla", sostuvo emocionado el pequeño Samuel Fernández, de seis años, quien lleva sólo seis meses entrenando en la academia.
"Para hacerlo tengo que practicar mucho y esforzarme, pero yo creo que lo puedo lograr pues he mejorado mucho", agregó.
"Los requisitos para el pase de cinturón son cinco: kata (manos libres y con armas); sistema de bloqueos; teoría de golpes; defensa personal y gimnasia", dijo Jorge Marrero, entrenador de la academia, quien guiará a estos pequeños a lograr esa meta, la primera de muchas en su carrera como atletas.
Avamix forma parte de los talleres de tareas dirigidas inculcados por el Instituto Kariñas de Capacitación (IKC), que ofrece a los niños una educación integral a través de cursos en áreas como idiomas, recreación, deportes y tecnología.
Fuente: http://www.eluniversal.com

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